BLOQUEOS GENERAN UNA AFECTACIÓN DE BS 14.545 MILLONES EN BOLIVIA Y SUPERAN DOS VECES LA INVERSIÓN DIRECTA BRUTA RECIBIDA POR EL PAÍS

*BLOQUEOS GENERAN UNA AFECTACIÓN DE BS 14.545 MILLONES EN BOLIVIA Y SUPERAN DOS VECES LA INVERSIÓN DIRECTA BRUTA RECIBIDA POR EL PAÍS*

*Cochabamba, 15 de junio de 2026 (FEPC)* La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), a través de su Unidad de Análisis Económico (UAE), advierte que la afectación económica nacional acumulada por bloqueos alcanza Bs 14.545,2 millones, equivalentes a US$ 2.089,8 millones, monto que representa el 204,9% de la inversión directa bruta recibida por Bolivia en 2025. Este dato confirma que la conflictividad carretera se ha convertido en un factor de riesgo económico nacional, con impacto directo sobre la inversión, la logística, el abastecimiento, la producción y la competitividad del país.

De acuerdo con el reporte técnico actualizado al lunes 15 de junio de 2026, Bolivia registra 3.151 conflictos y protestas sociales y 76 días de presión logística sobre ejes troncales, configurando una interrupción persistente sobre el transporte, la circulación de mercancías, el comercio, los servicios, las exportaciones y el movimiento de capital. La magnitud de esta afectación supera los flujos anuales de inversión que el país logra atraer y debilita la capacidad de generar nuevas oportunidades productivas.

La FEPC señala que el contraste con la inversión directa es crítico. En 2025, Bolivia recibió US$ 1.020 millones de inversión directa bruta, mientras que la afectación acumulada por bloqueos en 2026 ya alcanza US$ 2.089,8 millones. Esta relación evidencia que el costo económico de la conflictividad carretera duplica la inversión directa bruta recibida por el país y deteriora la señal de confianza que Bolivia proyecta frente a empresas nacionales, inversionistas externos y socios comerciales.

Desde una lectura técnica, los bloqueos incorporan una prima de riesgo territorial sobre Bolivia. Cada interrupción eleva costos logísticos, reduce cumplimiento contractual, encarece reposición de inventarios, posterga cobranzas, inmoviliza capital de trabajo y deteriora la percepción de confiabilidad operativa. El impacto trasciende la jornada de bloqueo, porque afecta expectativas empresariales, decisiones de expansión, contratación, innovación, inversión y acceso a mercados.

En este escenario nacional, Cochabamba aparece como uno de los territorios más expuestos por su posición estratégica en la conectividad entre occidente, oriente y el sur del país. Al 15 de junio, el departamento registra 1.164 conflictos y protestas sociales, 51 días efectivos de bloqueo y una afectación acumulada de Bs 3.206 millones, equivalentes a US$ 460,6 millones. Esta recurrencia equivale, en promedio, a un día de bloqueo cada 3,24 días.

La magnitud del deterioro departamental supera el comportamiento histórico reciente. En menos de seis meses, Cochabamba ya duplicó los conflictos registrados durante toda la gestión 2025, cuando se reportaron 577 hechos. Además, los 51 días efectivos de bloqueo acumulados en 2026 ya superan los 42 días registrados durante toda la gestión anterior.
El reporte técnico identifica cuatro canales principales de afectación económica. En logística, los bloqueos generan aumento de costos de transporte, desvíos, tiempos muertos y menor productividad de flota. En oferta, reducen la disponibilidad efectiva de alimentos, insumos, mercancías y productos terminados. En liquidez, provocan ventas detenidas, cobranzas retrasadas, inventarios inmovilizados y presión sobre capital de trabajo. En inversión, incrementan la percepción de riesgo, reducen previsibilidad y debilitan decisiones de expansión empresarial.

La FEPC advierte que la señal económica es especialmente preocupante frente al contexto regional. Mientras América Latina y el Caribe captaron US$ 188.962 millones de inversión extranjera directa en 2024, con un crecimiento de 7,1%, Bolivia enfrenta una base limitada de atracción de capital. En 2025, la inversión directa bruta recibida llegó a US$ 1.020 millones, con predominio de reinversión de utilidades y endeudamiento entre empresas relacionadas, además de baja participación de aportes frescos de capital.

En términos económicos, esta situación muestra que Bolivia requiere mayor certidumbre para transformar su potencial productivo en inversión nueva, empleo formal, innovación y expansión empresarial. La normalización de bloqueos coloca al país en una posición menos competitiva frente a economías de la región que disputan capital, tecnología, infraestructura y encadenamientos industriales sobre la base de continuidad operativa, estabilidad logística y reglas previsibles.

La afectación también limita la inversión privada regional y nacional. Empresas que deberían destinar recursos a ampliación de capacidad, tecnología, contratación, formalización o nuevos mercados terminan absorbiendo costos por transporte detenido, inventarios inmovilizados, deterioro de mercancías, pérdida de ventas, desvíos, penalidades y mayores necesidades de capital de trabajo. Por tanto, el bloqueo opera como una barrera estructural a la inversión, porque reduce rentabilidad esperada, aumenta incertidumbre y debilita la competitividad territorial.

“La economía requiere continuidad operativa para producir, transportar, abastecer, vender, cobrar e invertir. Cuando las rutas estratégicas se interrumpen de manera recurrente, se deteriora la confianza empresarial, se debilita el crecimiento y se reduce la capacidad de generar empleo formal”, señala el reporte técnico de la Unidad de Análisis Económico de la FEPC.

La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba plantea que la protección de corredores estratégicos, la garantía de libre transitabilidad, la continuidad logística y la preservación de mercados internos deben asumirse como condiciones esenciales para sostener la estabilidad productiva, proteger el empleo, preservar la confianza empresarial y fortalecer la competitividad regional y nacional.

Finalmente, la FEPC advierte que la conflictividad recurrente afecta la economía inmediata y compromete las decisiones de inversión de mediano y largo plazo. El capital privado prioriza economías con reglas claras, continuidad operativa y condiciones territoriales confiables. Por ello, restablecer la transitabilidad y proteger la logística nacional constituye una condición urgente para resguardar producción, empleo, abastecimiento, inversión y competitividad país.

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